Canto IX: El ETF, Cuando los Mortales Legitiman Dioses
Bitcoin: aprobación en enero de 2024; Ethereum: reglas en mayo y negociación en julio
En 2024, dos acontecimientos ampliaron el acceso tradicional a Bitcoin y ether. Ocurrieron en fechas diferentes y tocaron los reinos de Odín y Thor. Zeus observaba desde el Olimpo: cada paso entre mercados cambiaba el horizonte, aunque no se abriera directamente a TRON.
Era el 10 de enero de 2024, y la Comisión de Valores Mobiliarios estadounidense, esa misma bestia que los reguladores temen, aprobó los primeros ETFs de Bitcoin al contado en Estados Unidos. BlackRock, Fidelity, Invesco, Franklin Templeton, los mayores gestores de activos del mundo, lanzaron productos que permitían a cualquier inversor estadounidense comprar exposición a Bitcoin a través de cuentas de corretaje convencionales, sin cartera cripto, sin frase de semilla, sin nada más que un clic en una aplicación que el inversor ya usaba para comprar acciones.
Odín reconoció una nueva entrada. La SEC había autorizado la cotización de esos productos, sin respaldar Bitcoin ni garantizar la inversión. El hito era institucional y la incertidumbre acompañaba a quienes cruzaban el portal.
Quince años separaban el bloque génesis de enero de 2009 de aquel enero de 2024. Odín contempló código, minería, crisis y debates. La puerta se había abierto por decisiones institucionales tras una larga disputa, no por un destino inscrito en las runas.
Para Ethereum, las reglas de cotización se aprobaron el 23 de mayo de 2024; los productos al contado comenzaron a negociarse el 23 de julio. Thor recibió la noticia en Midgard y Zeus reconoció su alcance. Bitcoin, Ethereum y TRON conservaban sus identidades.
No había ganador. Había solo dos vencedores que se reconocían mutuamente.