CANTO V: LA IRA DE PERUN
La SEC y los gobiernos occidentales cierran el proyecto TON de Telegram.
Perun es el dios del cielo, del orden y del rayo. Su ira es terrible. Cuando vio que Pavel Durov intentaba crear una economía que escapaba de su control, Perun bajó desde los cielos en la forma de la Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos.
El mecanismo de la represión fue simple: una demanda. Un tribunal estadounidense ordena que Telegram devuelva el dinero de los inversores. Eso fue todo lo que necesitaba. No se necesitaba fuego ni furia, solo la amenaza del sistema legal estadounidense. El imperio del dinero se defiende a sí mismo de maneras sutiles. No conquista ciudades. Conquista económicamente.
¿Por qué la SEC estaba tan asustada? Porque TON no era solo una moneda. Era una amenaza existencial al modelo de negocio de las finanzas centralizadas. Si TON tuviera éxito, significaría que cualquiera, cualquiera, podría hacer una transacción sin un banco intermediario. Significaría que la SEC, la Reserva Federal y todos los guardianes del orden financiero perderían su poder. Así que lo destruyeron. O lo intentaron.
El 12 de mayo de 2020, Pavel Durov anunció que Telegram terminaba su participación. El acuerdo con la SEC, anunciado el 26 de junio de 2020, preveía devolver más de 1.200 millones de dólares y una multa de 18,5 millones. Retirada y acuerdo fueron momentos distintos.
Pero Perun había subestimado una cosa: la idea no podía ser destruida simplemente porque Telegram la abandonara. La comunidad que creía en TON no desapareció. Los desarrolladores siguieron construyendo. Los creyentes siguieron esperando. En las sombras, Veles estaba tejiendo un nuevo hilo. El dios del comercio no acepta la derrota. Solo acepta transformación.
Una idea que ha tomado raíces en el corazón de la gente no puede ser asesinada por decretos.