Canto IV: O DAO, A Grande Construção
O DAO é criado como a maior aposta em contratos inteligentes, reunindo 150 milhões de dólares em um único código.
Pero la ambición suele preceder a la sabiduría.
En 2016, nació un proyecto que capturaría la imaginación de toda la comunidad Ethereum: The DAO. Una Organización Autónoma Descentralizada. No un nombre pomposo, una herramienta revolucionaria. Un fondo de inversión cuyas reglas estaban grabadas en código. Más de $150 millones fueron depositados. Era como si toda la civilización Ethereum se reuniera en un único contrato y dijera: 'Aquí está nuestro futuro.'
The DAO sería la prueba máxima de que los smart contracts no eran meros juguetes. Serían armas. Instrumentos de transformación. Inversores de todo el mundo colocaron sus monedas en ese cáliz. No porque confiaran en ninguna persona, confiaban en el código. El código que todos podían leer. El código que no mentía.
Borr observaba, y por primera vez, algo que no era orgullo comenzó a moverse en su pecho ancestral. No desconfianza del objetivo. No escepticismo de la tecnología. Sino una intuición tan antigua como el propio universo: cuando los mortales construyen algo demasiado grande demasiado rápido... Loki no está lejos. El dios del caos, antiguo enemigo de los principios de Borr, siempre atento a toda grieta donde la grandiosidad oscurece la prudencia.
Los bloques seguían siendo minados. Las transacciones seguían siendo registradas. Nadie sospechaba. El código corría en su precisión ciega, indiferente a la esperanza humana que lo sustentaba. Y en la sombra, aguardaba una fisura. Una herida que el exceso de confianza había creado.
Mais de 150 milhões de dólares foram depositados.