Canto I: El Origen de la Broma Sagrada
Billy Markus y Jackson Palmer crean Dogecoin como sátira de la burbuja cripto
En noviembre de 2013, el mundo de las criptomonedas estaba en caos. Bitcoin había superado los 1.000 dólares por primera vez. Docenas de nuevos proyectos surgían semanalmente, cada uno prometiendo ser el próximo Bitcoin, el dinero del futuro, la solución definitiva a los problemas financieros de la humanidad. La burbuja olía a inevitabilidad. Y Jackson Palmer, gerente de marketing de Adobe en Sídney, pensaba que todo era hilariante.
Palmer publicó una propuesta irónica en Twitter: invertir en Dogecoin, ya que seguramente sería la próxima gran cosa. Era sarcasmo puro, una combinación del meme Doge (Shiba Inu con texto Comic Sans que se había viralizado en 2013) con el lenguaje inflado del cripto-hype. Esperaba que sus amigos rieran. En su lugar, miles de personas respondieron preguntando dónde podían comprar.
Al otro lado del mundo, Billy Markus, ingeniero de software en IBM en Portland, Oregón, estaba tratando de crear una criptomoneda fácil de usar que pudiera llegar a una audiencia más amplia que Bitcoin. Leyó el tweet de Palmer y tuvo una idea simple: ¿y si creaban la moneda que Palmer había inventado como broma? Markus contactó a Palmer a través de Reddit. Se conocieron por internet. En dos semanas, construyeron lo que necesitaban.
Dogecoin nació el 6 de diciembre de 2013, a partir de Luckycoin, descendiente de Litecoin, y heredó la minería Scrypt. Su mascota era un Shiba Inu y su tono una broma, pero sus bloques, carteras y transferencias eran reales. La broma había encontrado cómo circular.
La paradoja de Dioniso se materializó inmediatamente: cuanto más claramente Dogecoin señalaba que era una broma, más genuinamente las personas se enamoraban de ella. Porque en la broma había una verdad que los proyectos serios evitaban decir, que el dinero es, en última instancia, una ficción colectiva sustentada por la confianza. Y Dogecoin, al hacer esto explícito a través del humor, tocó algo profundamente humano.
No esperaba que nadie se lo tomara en serio. Es exactamente por eso que todos lo hicieron.