Canto II: El ADN de Magni
Dogecoin hereda Scrypt de Litecoin: el hijo del éxtasis nace del hijo de la plata
Dionisio recibió herramientas de otras forjas. Colin Percival presentó Scrypt en 2009; Charlie Lee lo adoptó en Litecoin en 2011. Dogecoin heredó el linaje mediante Luckycoin en 2013. Magni reconoció a un descendiente de su plata. Cada forja había añadido su trabajo.
Este linaje importa. La elección de Scrypt significaba que en 2013, cualquiera con una computadora de casa razonablemente buena podía minar Dogecoin, mucho antes de que los ASICs dominaran completamente el mercado. La accesibilidad no era solo un valor; era una característica técnica incrustada en la genética de la moneda. Dioniso eligió su cuna sabiamente, aunque la cuna fuera una broma.
El tiempo de bloque de un minuto, versus los diez minutos de Bitcoin y los dos minutos y medio de Litecoin, también definía el carácter de la moneda. Las transacciones confirmaban rápidamente. La red era ágil. Para la cultura de propinas que vendría a definir la comunidad Dogecoin, esa velocidad era esencial. No das propinas con monedas que tardan horas en confirmar.
La política monetaria también maduró. En 2014 se confirmó la continuidad de las recompensas después de los primeros cien mil millones; desde 2015, cada bloque concede 10.000 DOGE. Con un minuto de intervalo medio, son unos 5.260 millones al año. No hay límite final, pero la emisión anual es aproximadamente constante y su proporción sobre el total disminuye.
Y en esa abundancia había un mensaje: el valor no necesita escasez para existir. La risa no cuesta menos porque todos puedan reír al mismo tiempo. La alegría no se deprecia cuando se comparte, aumenta. Magni le había dado a Dogecoin el instrumento técnico. Dioniso le dio el alma.
Tomó mi tecnología y la transformó en alegría. Es más de lo que yo hice con ella.