Canto IX: La Inquietud de Midgard
Érebo, la personificación de la oscuridad y el misterio, confronta a Zeus con preguntas incómodas sobre el futuro.
No todas las cortes aprobaban el camino de Zeus. Surgían críticas sobre el control de TRON, la influencia de su fundador y el poder de sus 27 Super Representatives. La intensidad de la promoción alimentaba nuevas preguntas. Los guardianes de otras redes querían saber qué sostenía aquella velocidad y qué compromisos exigía.
La producción de bloques recaía en un grupo elegido y limitado, donde también participaban entidades vinculadas al comercio cripto. Esa estructura concentraba responsabilidades de otra manera que Bitcoin. Los críticos señalaban límites reales de participación y dependencia; Zeus debía responder por las decisiones que hacían funcionar sus caminos.
En Midgard, Thor veía las stablecoins expandirse. Ethereum tenía una amplia comunidad de contratos; TRON buscaba espacio en pagos. El avance de una vía no borraba otra, pero obligaba a escuchar necesidades atendidas de maneras distintas.
La inquietud de Thor se volvió pregunta: ¿cómo ampliar el acceso sin abandonar las garantías de Midgard? Los constructores estudiaban nuevas herramientas. Zeus tenía respuestas; Thor seguiría forjando las suyas.
Los debates cruzaron las cortes. Ethereum y TRON diferían en escala y usos. Cada viajero decidía según coste, tiempo y los guardianes en quienes debía confiar.
La eternidad es una mentira de los dioses cobardes. La verdadera libertad es vivir sabiendo que todo puede terminar.